Fotografías con alma para familias que saben que cada etapa es irrepetible.
Un recuerdo increíble de una de las etapas más bonitas de la vida de un bebé.
Me encanta ofrecer estas sesiones a las familias que vinieron para las fotos de su recién nacido; es una forma muy tierna de ver cuánto ha crecido tu pequeño.
Nuestra propuesta son sesiones cómodas y divertidas.
En mi experiencia una de las mejores edades para retratar bebés es entre 6 y 9 meses cuando ya se sienta solito y antes de que camine.
Es la sesión ideal para atesorar la mitad del año de vida de tu bebé y guardar esas primeras sonrisas, muecas y gracias para siempre.
